Lubricantes

Como bien sabemos a la hora de tener relaciones, bien sean vaginales, anales o estemos hablando de una simple masturbación, un factor importante es que la zona esté lubricada, ya que esto nos lleva a evitar el que llaman ‘sexo con dolor’, desgarros, y hasta incluso nos puede ayudar, ya que proporciona en la mujer inicialmente una excitación que permite que la penetración del pene sea más fácil, por decirlo de alguna forma, reconforta a las partes en una relación sexual. El tener los labios vaginales, por ejemplo, húmedos, hace que las caricias genitales sean mucho más placenteras.

Aunque, también tenemos que tener en cuenta que hay mujeres que no producen o lo hacen de forma insuficiente la lubricación vaginal, esto puede ser provocado por muchas causas, por ejemplo se puede deber a nuestra alimentación, la edad, el estrés, el ciclo menstrual, o también puede deberse a algún tipo de fármaco que estemos tomando. El alcohol y las drogas por ejemplo, pueden alterar este proceso, con esto queremos dejar claro que la falta o no de lubricación vaginal puede deberse a muchos factores que rodean la naturaleza o el estado de la mujer.

Lo que si tenemos que tener claro es que estando o no lubricadas, no por ello tenemos que estar totalmente preparadas para la cópula inmediata, como hemos mencionado al inicio, la lubricación vaginal es un estado que ayuda a producir más y mejor el placer en las partes de una relación sexual, algunos lo llaman ‘tener sexo sin dolor’, pero puede darte muchísimo más juego a la hora de mantener tus relaciones sexuales.

En caso de que nuestra lubricación vaginal no sea suficiente o sea inexistente no tiene por qué preocuparnos, ya que siempre podemos ayudarnos con productos que lubriquen a la vagina como si lo hiciese ella misma, pero por consejo médico siempre se recomienda que tengan una base de agua y que no provengan del petróleo, para evitar infecciones vaginales o hasta la ruptura del preservativo.

Por ello, siempre debemos saber seleccionar el producto exacto que nos hace satisfaga a la hora de mantener nuestras relaciones sexuales. Como dice el refrán ‘para gustos colores’.

Así pues podemos ser sencillas y utilizar un lubricante transparente, sin aroma, sin grasas, que no manche, con base de agua, para tener una relación íntima con nuestra pareja, desde ahí hasta una gran variedad de lubricantes que se nos presentan en el mercado cada día, y que podemos ir comentando, y dependiendo de la persona y de cómo le guste mantener su relación decida por uno u otro.

Pueden gustarnos los juegos pre coitales, y optar por productos que concedan ese placer absoluto, y exigen que su lubricante íntimo contenga gel de masaje, con máxima hidratación, totalmente transparente, sin olor, y si saben que su pareja es golosa…pueden añadirle un gusto dulce, podemos escoger sabores como cereza, piña colada...

A las parejas que les guste experimentar, también pueden encontrarlo con sabor a menta, éste lo cual les puede permitir untárselo por todo el cuerpo y sentir la sensación de cosquilleo y el juego que esto le puede dar, tanto a ella como a él, con un tacto sensual y sedoso.

Y si eres ardiente… ¡ummm!, ahí encontrarás el fuego salvaje que te puede proporcionar un lubricante con sensación de calor, con un sabor dulce, y al cual cuanto más le soples, más podrás notar su calor.

Como para todo, cada persona, cada pareja, cada relación sexual, tiene un trato y gusto diferente, por lo que si queremos sentir y dar el máximo placer al otro, tendremos que conocer muy bien a nuestra pareja, y esto se consigue experimentando, desechando lo que no nos gusta y quedándonos con lo que complace a las partes que participan en la relación sexual.

Ya ves que si por tu naturaleza, por tu edad, porque estés estresada o por cualquier motivo no tienes una buena lubricación vaginal, no importa, ya que siempre podemos ayudarnos con cualquier tipo de lubricante, pero eso sí, que posea una base acuosa, y que sea compatible con el uso del condón.